El jardín de las 500 especies de aves

De los diversos lugares que los “birdwatchers” visitamos a lo largo de la vida, siempre existen aquellos que nos atrapan con su belleza y que se convierten poco a poco en nuestros sitios favoritos para disfrutar de la avifauna. En mi caso, siempre he admirado la rica biodiversidad de Turrialba de Cartago (Costa Rica), un espacio geográfico que pareciera estar construido para ser el paraíso de los birders. De entre tantos ecosistemas y puntos interesantes que ofrece esta región, decidí junto a mi amigo Fabián Torres, visitar uno de los más emblemáticos, Rancho Naturalista, un centro ecoturístico de talla mundial que se localiza en el corazón del Valle del Tuis y que alberga en su bosque y alrededores la abrumadora cifra de más de 500 especies de aves

Foto panorámica de Turrialba de Cartago (Costa Rica), Diciembre, 2020.

Esta aventura daba inicio en las primeras horas del día, ya que para antes de las 6:30 am, nos encontrábamos energéticos en la entrada de este icónico lugar. Para nuestra alegría, Mercedes Alpizar y Harry Barnard (dos guías extraordinariamente talentosos de la región), nos daban una amable bienvenida y se unían en nuestra misión pajarera. Aunque estábamos ansiosos de adentrarnos en los senderos, fue imposible no detenernos a observar el maravilloso espectáculo que los colibríes estaban orquestando en el jardín principal de la reserva. Especies como el dulce copete de nieve (Snowcap), los inquietos jacobinos (White-necked Jacobin), la hermosa hada coronimorada (Purple-crowned Fairy), llenaban de colores la pupila de nuestros ojos y nos daban indicios de la increíble biodiversidad del lugar.  

Copete de nieve (Snowcap) en el jardín principal de Rancho Naturalista (Costa Rica), Febrero, 2021.

Antes de ingresar al bosque, gentilmente Mercedes nos preguntó por los target (objetivos) que estamos buscando en particular. Aunque pareciera una pregunta sencilla, con un catálogo de más de 500 especies de aves se vuelve complicado definir las prioridades de una pajareada. Después de unos minutos reflexivos, decidimos ir por el mosquerito pechileonado (Tawny-chested Flycatcher), un pájaro con una distribución restringida (endémico de Centroamérica) y que es sin duda una especialidad del sitio. No pasó mucho tiempo para que la expertise de los guías se hiciera presente y localizamos con éxito este increíble atrapamoscas.

El jacobino (White-necked Jacobin) es uno de los colibríes que visitan los jardines de la Reserva, febrero, 2021.

Seguimos observando emplumados por el resto del sendero, hasta que llegamos a un punto espectacular en el que dos elementos serían los protagonistas. El primero, era una enorme bandada mixta que rompía la serenidad del bosque con un fascinante concierto y el segundo fue atestiguar la increíble capacidad de Harry para identificar sonidos y para localizar cada una de estos individuos. En este grupo, se encontraban el chipe vermívoro (Worm-eating Warbler), el hormiguerito café (Checker-throated Antwren), el trepamugos gorgianteado (Buff-throated Foliage-gleaner) y uno de mis favoritos del día (nuevo para mí) el batará lineado (Fasciated Antshrike), que Fabián encontró en la punta de un árbol.

Fabían y Harry en medio de una bandada mixta, Rancho Naturalista, febrero, 2021.

Eran las 10:00 am y decidimos movilizarnos hacia los puntos más altos para buscar uno de los quiebrapalos más simpáticos de la reserva, el regordete saltarín coroniblanco (White-crowned Manakin). Este no tardó mucho tiempo para entrar en escena, ya que desde unas ramas secas nos observaba con mucha curiosidad. Posteriormente, seguimos avanzando hasta llegar a la cima del lugar. En ese punto, era inevitable no admirar el increíble trabajo que la familia Erb hace para proteger los recursos naturales de la región, como desde un modelo de ecoturismo sostenible ha conservado importantes áreas boscosas que amortiguan el impacto causado por la evidente deforestación que sufre actualmente el Valle del Tuis.

Saltarín coroniblanco (White-crowned Manakin) en el sendero Manakin de Rancho Naturalista, febrero, 2021.

Para culminar la aventura, fuimos a visitar a las coquetas crestinegras (Black-crested Coquette) que viven en los jardines de rabo de gato (Stachytarpheta) del Sector Rancho Bajo. Estas con sus elegantes vuelos nos dieron una entretenida despedida de lo que fue una gran pajareada de más de 140 especies en una mañana. Sin duda alguna, Rancho Naturalista supera por mucho las expectativas que un amante de las aves espera de un sitio especializado en el fascinante mundo del aviturismo.

Hembra de coqueta crestinegra (Black-crested Coquette) en el jardín del Scctor Rancho Bajo, febrero, 2021.

Antes de finalizar, quisiera agradecer profundamente el cariño y atención brindados por Harry y Mercedes que hicieron de esta experiencia una gran historia que contar. Además, les recomiendo visitar este maravilloso centro y con ello apoyar el turismo rural que necesita de nosotros hoy más que nunca.  

Foto grupal del equipo de la pajareada de esta aventura, febrero, 2021.

Cuéntame, ¿tienes una región favorita para salir a observar aves?

Publicado por Mr Birding

Mi nombre es Diego Ramírez y soy un birder costarricense enamorado de todas las aves de mi región. Me desempleño como profesional en turismo ecológico y consultor de birding en Centroamérica. Además, soy un educador ambiental de la Fundación Aves y Cultura, miembro del Comité Educativo de la Asociación Ornitológica de Costa Rica y Coordinador del Club de Observadores de Aves de Paraíso.

7 comentarios sobre “El jardín de las 500 especies de aves

  1. Wow! genial Diego! Que gusto leerte. Uno de mis lugares favoritos para pajarear es el Parque Metropolitano de León, acá en México. Ahí es donde he observado el mayor número de aves en una mañana, entre 80 y 90 especies. Lo interesante es que es un Parque Urbano, pero no dejan de llegar aves inesperadas. Saludos!

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    1. Hola Sergio, un gusto saludarte, espero te encuentre muy bien, muchas gracias por todo tu apoyo ¡que increíble cifra para un parque urbano! en definitiva que los espacios verdes son importantísimos para la biota, aún día iré por allá a ver sus fabulosas especies, ¡un abrazo estimado!

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  2. Excelente lugar, definitivamente tengo que volver a Rancho Naturalista; Mercedes es sin duda una persona apasionada y con una gran hospitalidad.
    Excelente artículo, Saludos cordiales.

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