Observar un ave nueva (lifer: life bird), es uno de los sentimientos más emocionantes, eufóricos y ciertamente adictivos, que un amante de la avifauna puede experimentar durante su vida. Sea de forma fortuita o intencional (planificando una gira de objetivos), encontrarse con una especie diferente siempre es motivo de celebración, generando motivación para seguir explorando cada vez más lejos la naturaleza en busca de estos increíbles animales. En mi caso, este sentimiento de poder conocer nuevas aves y ecosistemas vino de la mano de un viaje asombroso que emprendí a la región de Bocas del Toro en Panamá junto a mis amigos Serge Arias y Fabián Torres.
Esta historia daba inicio en el hermoso Tranquilo Bay Eco Adventure Lodge en la Isla Bastimentos. Un sitio increíble, rodeado de manglares, arrecifes y 200 acres de bosque tropical que componen un paisaje deleitante para todo aquel que tiene un corazón naturalista. Era imposible no impresionarse ante tal escenario que ofrecía innumerables oportunidades de vivir grandes aventuras. Tan pronto llegamos, las sonrisas amables y gentiles no se hicieron esperar, ya que Renee Kimball, Jim Kimball y Jay Viola nos dieron una gran bienvenida que nos hizo sentirnos como en casa.

Pasó poco tiempo para que nuestro equipo de viaje estuviera completo, ya que durante la hora del almuerzo, nos pudimos reunir con nuestros amigos Eliana Ardilla y Marc Kramer, de Birding By Bus (es fabuloso pajarear con ellos). Durante las primeras conservaciones, Eliana dijo algo que me llamó rotundamente la atención, nos contó que en el jardín habían observado un individuo del saltarín cuellidorado (Golden-collared Manakin – un ave no presente en Costa Rica). Esta pequeña y regordeta ave significaba una posible nueva especie para mi listado vitalicio, por lo que mis niveles de “adrenalina pajarera” aumentaron y me dispuse a encontrar lo antes posible a este singular pájaro.
Recorrí rápido los senderos que me dirigían hacia el jardín, esto con el afán y sentimiento de incertidumbre que todo pajarero ha sentido al menos una vez en su vida. Mi emoción creció al escuchar un canto muy similar a los Saltarines (género Manacus) que previamente había conocido. Para mi sorpresa, me encontré con un arbusto abarrotado de aves y ahí, entre esa gama de colores y movimientos, vi lo que significa mi primer lifer fuera de Costa Rica, una hermosa hembra del saltarín cuellidorado. La alegría fue indescriptible, es un momento que todo amante de la naturaleza tiene que vivir para comprender lo valioso que es para un pajarero poder disfrutar de un ave que deseaba conocer.

Tuvo que llegar la tarde para conocer al macho de esta especie, ya que entre algunas ramas secas se desplazaba inquietamente un individuo solitario, facilmente identificable por su elegante color dorado del pecho y sus patas de color rojizo profundo (una característica que llamo fuermente mi atención). Para nuestra fortuna, dos días después, durante una caminata en los senderos de la reserva en busca de las ranitas Strawberry poison-dart frog de la Isla de Bastimentos (otra razón más para visitar Bocas del Toro), Jim nos mostró las zonas de lek de este saltarín, en las que nos deleitamos con todo un espectáculo. Todo lo anterior, hizo que este pájaro se convirtiera en mi ave favorita de Panamá.
Una de las curiosidades que me gustaría contarles, es que las poblaciones de Golden-collared Manakin de Bocas del Toro, inicialmente fueron descritas como una especie separada llamada Manacus cerritus (Almirante Manakin), pero posteriormente fueron descritas como Manacus vitellinus (Golden collared Manakin) o híbridos con Manacus candei (White-collared Manakin)¹. No obstante, en la actualidad la situación es más compleja, ya que presuntamente las poblaciones que están entre la vertiente del Río Changuinola y el Archipiélago de Bocas del Toro podrían tratarse de una raza amarilla del M. candei.

Espero que esta pequeña historia los motive a salir a observar aves y buscar esas especies que tanto desean conocer. Antes de culminar quisiera agradecer a Renee, Jim, Jay y todo el personal de Tranquilo Bay Eco Adventure Lodge por acogernos con tanto cariño (super recomendado ir a conocer este sitio), a Roger Morales y Brenda Sanchez por toda su ayuda y información valiosa de las aves que nos brindaron y por supuesto a Costa Rica Birding por la oportunidad que me dieron de realizar este viaje, mi primera incursión pajarera en otro país.
Cuéntame, ¿Tienes alguna ave que te gustaría conocer?
Referencias Bibliográficas
¹Sly, N. D. (2023). Golden-collared Manakin (Manacus vitellinus), version 2.0. In Birds of the World (S. M. Billerman and N. D. Sly, Editors). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.gocman1.02
Mae que explotada de ave, excelente historia, muy contento
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